-¿Qué tiene de malo mi ropa?
-¡¿Cómo que, qué?!
Hoy se casa Emma... ¿No piensas ir?
Me miraba con los ojos desorbitados, como si hubiera soltado una blasfemia.
-Ni siquiera me invitaron...
Me encogí de hombros.
-Pero es el día más importante en la vida de la mujer que amas, deberías estar ahí.
Apoyándola, si tanto la amas como dices...
-Madre... No sé si ella quiera verme ahí.
-¡Pero claro que quiere!
No seas tonto, eres el padre de su hija...
Anda, toma una ducha, aquí te espero...
Se sentó en