-Por supuesto, señorita Smith, mi esposa y mi hija la esperan en mi oficina, por favor, acompáñenme.
-Gracias, vamos Amor...
Mi pequeña caminó de mi mano, entramos a la gran oficina donde aquella mujer serpiente y su hija se encontraban, al vernos se pusieron de pie.
-Buen día...
-...
Ninguna contestó, nos miraban con desprecio, lástima, me despreciarían más.
-Señora, he venido...
-Sé a lo que has venido Smith y no pienso dártelo...
Ni mi hija ni yo vamos a humillarnos delante de una bast…
¡PLA