¡Sniff, Sniff!
-No llores princesa...
-¿Tú no me odias?
-¡Claro que no! Es sólo que, he estado mucho, mucho muy ocupada y no había podido visitarme...
Pero no te odio, jamás lo haría, eres hija de la persona que más amo en este mundo...
Exageró su expresión para que Amor le creyera.
-No pude más y cubrí mi rostro con mis manos, añoré tanto tiempo esto, que en algún momento creí que jamás pasaría y cuando ya me había resignado, ocurre esto.
-Vamos a mi oficina...
Ammelie cargó a Amor y yo las se