-N... No... No es eso...
Su rostro lucía pálido, desencajado, claro que no le gustaba lo que veía.
-¿Entonces qué es?
Levanté la ceja...
-¿Por qué no te tomas un café con nosotros?
-Yo... Llevo prisa, lo siento, será en otra ocasión.
Hice otro puchero fingido.
-Qué mal, yo quería tomar un café contigo Nath... Como en los viejos tiempos.
-Será en otra ocasión Adam, hasta luego chicos.
-Adiós Nath.
-Adiós... Serpiente.
Tanto August como James se despidieron, ya imaginarán quién la llamó