-Volví, una disculpa.
-No hace falta que se disculpe, sé que se ha casado con una de las herederas de los Smith, la más conocida de las dos, la señorita Emily.
Lo felicito...
Las mujeres como ella son leales hasta la muerte y aman con todo su ser, no lo olvide.
-No lo haré...
Sonreí...
-Además está usted perdidamente enamorado de ella...
Lo digo por su sonrisa.
¡Ja ja ja!
Ha ganado en esta vida señor Keller, algo bueno tuvo que hacer en su vida anterior para haber encontrado un amor tan