Es de las pocas veces que me veo conmovido por las palabras de mi madre, negué con la cabeza intentando hacer que las lágrimas no se acumularan más, no quería llorar frente a ella, tragué saliva, siempre pensé que ella ocultaba mis fotos porque le avergonzaba...
-Yo...
-¿Tú qué mocoso?
Ni se te ocurra llorar.
Vete a buscar a Emma y...
Haz lo que sabes hacer...
Me mordí el labio, hacerle el amor es lo que sabía hacer mejor, o por lo menos ella lo disfrutaba.
-¡No puede ser, Adam!
¡Mocoso precoz!
Mi madre se tapó los ojos, es lo que se imaginan, de nuevo me puse duro, pero era un descarado así que sólo reí a carcajadas.
-Ja ja ja.
Lo siento madre, estaba pensando en ella.
-Ash...
Mejor me voy, ve a casa con Emma, arregla el desastre y yo me haré cargo de Caleb.
Asentí con la cabeza.
-Gracias madre.
Mi madre se fue y yo sonreía como un tonto, me alegraba que aceptara a Emma y ya tenía planeada la sorpresa así que no fui a buscarla en seguida, ella tenía esa reunión con Hel