La gente simplemente comenzó a llegar y eso me pareció muy extraño, a mi pastelería le iba bien, pero esto era demasiado, horneé como una loca hasta que la gente terminó por irse, pasaban de las ocho cuando cerré el lugar para esperar a Helen, le abriría cuando tocara el cristal de la puerta, tuve que hacerlo o así o la gente no se iría.
¡TOC, TOC!
Me asomé y vi que era Helen quien tocaba, abrí y ella corrió a abrazarme.
-¡Helen!
-¡Emma!
Bienvenida a su pastelería señora Keller.
-¡Cállate!
-Ja ja ja.
-Ja ja ja.
Ambas reímos.
-Hermosa te ves radiante.
¿Cómo te fue?
-Ay...
Suspiré.
-Ja ja ja.
Tu cara indica que lo pasaste muy bien.
-Si...
Dije mordiéndome el labio inferior.
-Adam y yo...
Fuimos a las Maldivas y luego a Islandia, fue increíble y...
-¿Y..?
Preguntó levantando la ceja.
-Hicimos el amor en la playa.
Juro que mi cara ardería.
-Ja ja ja.
Emma estás completamente sonrojada.
Ja ja ja.
¿Por qué te avergüenzas?
Es algo normal y además suena muy romántic