Suspiré antes de entrar a mi oficina, la CEO Gen ya se encontraba ahí.
Se puso de pie en cuánto me vio entrar.
-Señor Keller, es un placer volver a verlo.
Me sonrió como si hubiéramos apostado y yo hubiera perdido.
Asentí con la cabeza, no dije más, le señalé el sofá para que se sentara.
-Su asistente me llamó tal y como usted dijo, le agradezco que no mintiera.
-No tenía por qué hacerlo.
Respondí serio.
-A menudo los CEOs que evitan tener sociedades lo hacen y...
Pensé que ese había s