POV Adam
Mi viaje con Emma fue tan reconfortante, no me había tomado unas vacaciones desde hacía años y qué mejor que hacerlo con ella, con mi mujer.
La llevé a las Maldivas y luego a Islandia.
En las Maldivas tuvimos un par de inconvenientes, tanto como con la CEO de Candy C.C., como con el imbécil ese del que August me había hablado.
Ese que había roto el corazón de mi Emma.
El muy patán todavía se atrevió a pedirle perdón esperando que ella actuara como si nada hubiera pasado y puso sus sucias manos sobre su cuerpo cuando la abrazó, quería lanzarlo lejos de ahí, pero no soy un hombre violento o no lo sé, después de golpear a Caleb me di cuenta de que tal vez sí lo sea.
En fin, tuve que soportar como los instructores de nuestro paseo bajo el agua le ajustaran el traje a Emma y que otros idiotas la miraran con lujuria mientras paseábamos por la playa, les juro que me contuve, quería picarle los ojos a todos, no quería que nadie la mirara, ella es demasiado hermosa y sexy.