Subí a mi habitación y me duché con calma para oler delicioso para mi Emma, me desesperaba no verla aquí.
Cuando salí de la ducha me paré frente al espejo y comencé a hablar conmigo mismo, estaba muy nervioso.
-Tranquilo Adam, Emma no se va a arrepentir.
Emma te ama Adam, igual que tú a ella.
Por fin encontraste a la mujer que te acepta y te ama como eres...
Te ves muy bien, estás listo para hacerla feliz.
Terminé de arreglarme y bajé pero Andrew me jaló y me llevó hacia la entrada de la mansión.
-¿Ya llegó Emma, Adam?
-No.
Perfecto...
Necesito hablar contigo.
-Yo también, aunque este no es un buen momento Andrew.
-Creo que lo es.
-¿De qué quieres hablar?
-No te cases hermano, por favor no lo hagas.
-Lo siento Andrew, pero me casaré, esto no es por el chantaje, es porque...
-Amas a Emma, lo sé y porque lo sé te pido que no lo hagas, vas a herirla, deberías solucionar primero tus asuntos con Nath antes de casarte con Emma.
Negué con la cabeza.
-Lo siento Andrew, pero y