Subí a mi habitación y me duché con calma para oler delicioso para mi Emma, me desesperaba no verla aquí.
Cuando salí de la ducha me paré frente al espejo y comencé a hablar conmigo mismo, estaba muy nervioso.
-Tranquilo Adam, Emma no se va a arrepentir.
Emma te ama Adam, igual que tú a ella.
Por fin encontraste a la mujer que te acepta y te ama como eres...
Te ves muy bien, estás listo para hacerla feliz.
Terminé de arreglarme y bajé pero Andrew me jaló y me llevó hacia la entrada de la m