Cinco minutos después de cortar la llamada llegué al lugar dónde se encontraba Katty.
-Nath, hermosa...
-Katty...
¿Tienes mi vestido?
-Ja ja ja.
¿Cuándo te he fallado?
-Perfecto, me lo llevaré de una vez.
-En seguida te lo traigo.
Estábamos en ese lugar donde cumplía su castigo, entró por una puerta de madera y unos minutos después salió con una gran caja blanca.
-Puedes probártelo si gustas, pero nunca me he equivocado con tus medidas, te verás como una diosa.
-Descuida, confío en ti.
Le entregué un cheque.
-¡Oh, no!
Negó con las manos.
-Eres mi amiga Nath, no hace falta, cuando necesite un favor te lo pediré, es mejor así.
-De acuerdo.
Le sonreí me despedí de ella de beso en la mejilla y me fui.
Odiaba que la gente prefiriera favores en lugar de dinero, pero ya qué...
Igual puedo librarme de ella en el futuro, sé que la muy estúpida cree que podrá quitarme a Adam, pero yo no nací ayer...
Ja ja ja.
Todos son una bola de estúpidos.
Llegué a casa, Nahim no estaba, e