POV Adam
Después de enterarme de las condiciones en las que Emma vivía enfurecí, hice un par de llamadas y luego me dirigí al café de mi gordita.
Al entrar, un olor delicioso a vainilla me envolvió, caminé directo a la cocina sin esperar a que alguien me detuviera, sabía que nadie lo haría Emma no tenía empleados, ella era todo, la contadora, la jefa, la mesera, la repostera, todo. Al llegar a la cocina me detuve en la puerta, ahí estaba ella con su uniforme puesto como toda una chef profesiona