Fui directo a la habitación de Adam, el hombre estaba tendido en la cama durmiendo como si nada hubiera pasado.
Suspiré.
-¡Adam!
¡Adam! Necesitas un baño, hueles mal.
¿Adam?
No respondió, estaba completamente dormido.
-Parece que no habrá baño hoy...
Lo miré con detenimiento, me habría gustado saber por qué hizo todo ese espectáculo, el señor Joseph dice que casi no bebe, pero se bebió tres botellas.
Decidí que si no se bañaba, por lo menos debía dormir lo menos pegajoso posible, comencé