Tremenda celebración habíamos tenido Leonel y yo, una digna para el recuerdo. Rememorando tantas bendiciones en este día, estoy retirando el tocador de mi cabello. De alguna forma este se mantuvo en su sitio, y sale con sencillez. Lo que no me salen con sencillez son las palabras adecuadas para hablar con Leonel tras el altercado.
Este se encuentra sentado en nuestra cama, me está dando la espalda. Lo miro por encima de mi hombro, se había quitado la chaqueta, pero era como si se hubiese congel