Una vez llegué a la mansión Brown, mi plan era más o menos, guerra más guerra. Sería una combatiente que no descansaría hasta lograr su cometido, sobrevivir a esta familia y obtener la recompensa monetaria acordada con Leonel. Sin embargo, mi plan había tenido un vuelco asombroso, mi enemigo se había convertido en mi amante temporal, y estaba trabajando para convertirse en mi amante permanente.
Desde nuestra renovación de votos, los meses han pasado y me cuesta admitir que ya son casi ocho mese