¿Quién diría que en los siguientes días la mansión Brown se convertiría en un hospital cualquiera? Esa era la impresión que más o menos me daba con la salud deteriorada de Leonor, enfermeras venían e iban, al igual que algunas veces su doctor. También su habitación se convirtió en un constante sitio al cual visitar por los empleados, no era extraño ver a uno que otro asomándose mientras permanecía despierta para saludarla.
No solo que Leonor dejase a los empleados saludarla era una muestra de s