La cálida cena con los Brown había sido el precedente a un acontecimiento más terrible del que me había salvado anoche. Este era, dormir en la misma cama de Leonel Brown. Un evento humillante, peligroso y diría que asqueroso. Así que, veme aquí en el baño del susodicho subiendo hasta mi barbilla casi el cuello de mi suéter. Parezco un anuncio de ropa de invierno por la forma en la que estoy vestida, de pies a cabeza con la mayor cantidad de capas que pude encontrar.
Mi meta era la de dejar la m