El motor del auto se apagó, sumiendo el interior del vehículo en un silencio denso, a través de los cristales se podían apreciar las luces de la mansión Cooper anunciando el regreso a la realidad de la que habían escapado por unas horas.
Harper, que se había mantenido en silencio durante el camino, se enderezó lentamente, despegando la cabeza del hombro de Austin.
El calor de sus caricias todavía permanecía en su piel, Austin no podía retirar la mirada de ella, quería decir unas cuantas palab