Harper con un movimiento brusco se liberó de sus brazos, no podía quedarse allí, su cercanía le quemaba, admitir que deseaba sentir sus labios no estaba dentro de lo posible, no frente a él.
Con el cuerpo completamente descontrolado Harper se acercó al dispensador de agua, llenó el vaso hasta el rebose y bebió grandes sorbos tratando de controlarse.
Austin la observó fijamente, a pesar de que quería ir tras de ella, de que quería tomarla nuevamente entre sus brazos, de sentir sus tiernos y carn