Luego de unos cuantos segundos que habían quedado congelados disfrutando de la presencia del otro entró.
Finalmente Austin se decidió a ingresar, el espacio del ascensor se mostró más pequeño, como si las paredes quisieran comprimir sus cuerpos.
Harper sintió como su cuerpo incrementaba la temperatura, sus manos se tornaron sudorosas y su respiración descontrolada.
El olor a su perfume invadió sus fosas nasales, todo de él hacía que Harper perdiera el control, su presencia masculina y poderos