Mia se acerco a su padre, ignorando las palabras de su hermana, pero sobre ella ya cargaba la culpa de saber que Alan estaría marcado por su causa.
— Padre. — dijo con voz débil, sintiendo que aun estaba bajo el yugo de la mirada acerada del mayor.
— Tienes cara de verme a los ojos, ¿sabes lo que tu deshonra nos ha causado? — suficiente se dijo Takashi y le hizo una seña a quien estaba traduciendo cada palabra del padre de su esposa.
— Bienvenidos. — se obligó a magullar Takashi, porque maldita