~ Narra Evanya ~
El primer aliento dolió.
Una punzada aguda me recorrió el costado y me arrancó un gemido ahogado. Abrí los ojos con esfuerzo, sintiendo cómo el aire se me escapaba entre los labios resecos. La habitación estaba en penumbra, bañada por la luz tibia de una lámpara cercana. Las sombras se alargaban sobre las paredes, deformadas, como si el mismo silencio respirara conmigo.
Tardé unos segundos en entender que seguía con el vestido puesto, aquel vestido blanco ahora manchado de sang