Mundo ficciónIniciar sesión— Feliz navidad – Esther hacia su aparición en la sala de la casa, tan alegre y despreocupada como siempre, había aprovechado el enorme ventanal de la entrada para sorprendernos a todos con su presencia.
Cargaba una mano con un muérdago atado a una alargada rama y en la otra un par de bolsas de regalo.
— Cariño, que alegría que vinieras – mi madre apareció desde la cocina, con una cucharon en la mano &







