Tomé a Dylan de la mano y salimos de la clínica, subimos al auto, cómo de costumbre se sentó en el asiento trasero, mientras jugaba con su tablet yo mantenía mi atención en el camino, pero sin dejar de pensar en Chloe y en la vida de mi bebé.
Me da mucho miedo creer que pueda pasarle algo, desde que me enteré de su llegada a este mundo me sentí como el hombre más dichoso de todos, ahora estoy aterrado después de saber el embarazo es muy riesgoso.
Llegamos a casa de mis padres y Dylan bajo emoci