Capítulo 71
La ambulancia llegó a tiempo y se llevaron a Ernesto de inmediato para el hospital, la fiesta tenía que terminar de inmediato.
La sala de espera estaba llena: Luciano caminaba de un lado a otro, impaciente,
mientras Camila permanecía sentada con las manos en su vientre, le pedía a su esposo que se tranquilizara.
Laura, lloraba sin poder contenerse, se sentía culpable de lo que había sucedido.
—Laura —dijo Luciano, acercándose a ella—. Necesito que me digas qué pasó.
Ella levantó la