Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.
Albert Einstein
Alexei parpadea lo mejor que puede para permanecer consciente. Escucha los gritos de sus hombres pero no los puede identificar. Ve como un muy alterado Maverick se coloca justo frente a sus narices. Que mierdas tan afiladas tiene como dientes, no puede evitar fijarse en el filo de esas cosas ahora que lo tiene así de cerca y que está lo suficientemente atontado como para n