Capítulo 16. Santo infierno.
Alejandro Cross
Mierda.
Sí me mordió.
Frente al espejo, la marca me arde más por lo que significa que por el daño en sí. No solo dejó un jodido chupetón. Dejó su huella. Como si yo le perteneciera. Como si me retara. Y la peor parte… es que me gusta.
Paso la toalla con fuerza, pero no sirve de nada. Esa cabrona lo hizo a propósito. Puedo verla en mi mente mientras se alejaba con esa sonrisa diabólica, como si supiera que me iba a joder por dentro. Porque me conoce. Me estudia. Me prueba. Y yo d