POV SEBASTIÁN
La sala estaba llena de gente, pero yo solo podía mirar la medalla que acababan de colgar en mi cuello.
“Cinco años sobrio”.
Cinco años sin tocar una sola línea de cocaína. Cinco años reconstruyéndome pedazo a pedazo. Cinco años de terapia, de reuniones, de noches en las que la culpa