Estaban sentados en el sofá grande del salón, como si fueran dueños del lugar. Artur Blackwood, el patriarca, en el centro, con su bastón apoyado en la rodilla y una expresión que intentaba ser severa pero tenía un toque de diversión contenida. A su lado, Ethan, con los brazos cruzados y una ceja arqueada en lo que parecía una mezcla de envidia y burla. Luego la tía Elena, mirando hacia otro lado como si no hubiera visto nada. Y su esposo, Roberto, que parecía el más incómodo de todos, cambiand