Mundo ficciónIniciar sesiónEZRAN
La felicidad es una fortaleza cuyas grietas se descubren de repente. Desde la escena en el hospital, un frío persistente se ha instalado entre Gracias y yo. No es enfado, sino una desconfianza sorda, nacida de la sombra demasiado presente de Lidia. Gracias se sobresalta ante el menor ruido, su mirada se vela de miedo cuando cree que no la veo. Y yo, siento el peso de mi culpa como un manto de plomo.
Esta noche, debo asistir a una subasta benéfic







