Mundo ficciónIniciar sesiónMarius
El whisky ya no tiene sabor. Corre por mi garganta, acre y frío, sin calentar el vacío que se ha instalado en mí. Mi apartamento, antaño un símbolo de éxito, no es más que una cáscara vacía, un decorado demasiado grande para un hombre solo. Las paredes blancas y depuradas me devuelven la imagen de mi propia condenación.
La noche está avanzada. En mi teléfono, una notificaci&o







