GRACIAS
El fuego crepita suavemente. Escucho ese sonido como se escucha un idioma que no se conoce, pero del que se adivinan las intenciones.
El calor envuelve mis dedos entumecidos. Sigo teniendo la sensación de tener la piel húmeda, incluso después de la ducha.
Siento el peso de la manta sobre mis hombros, su olor discreto, mezcla de lana y madera. No es el tipo de olor que se nota, pero es el tipo que calma.
No pensaba comer esta noche. Sin embargo, un plato me espera en la mesa baja: una s