Capítulo 97
Steve me preguntó de nuevo sorprendido de las acusaciones de la mujer
—¡Dime si te has visto con el! —levanto la voz y me agarró del brazo.
Negué con la cabeza, Pero no tuve la valentía de mentirle, no después de todas nuestras promesas sobre ser honestos el uno con él otro.
—Fuera de mi casa —le dije a Esmeralda, señalándole la puerta con la mano temblando de rabia—. Y no vuelvas a aparecerte aquí, no quiero saber nada de Larios y mucho menos la de ti.
Ella me miró con odio, pero a