Capitulo 42
Me quedé paralizada sin entender lo que sucedía, para mí no tenía lógica nada de lo que estaba pasando, solo quería cuidad de Ana.
Abracé a aquella niña e intenté sonar tranquila, se notaba que al igual que Ana era inocente, una niña que no sabía el mundo en el que su padre estaba
—¿Eres mi mamá verdad? —me pregunto con una gran sonrisa, Molly esperaba una respuesta positiva, pero yo no podía seguirle el juego a este cretino.
—No, soy tu amiga, y vamos a jugar mucho —sonrei tensa, f