Capítulo 114
Renata se detuvo a mi lado con esa expresión altiva que tanto odiaba. Su sola presencia me llenó de rabia, por años había sido la causante de mis desgracias.
—Alejate de mi familia, no voy a permitir que le hagas daño —levante la voz y la miré fijamente para demostrarle que no era la Catalina asustadiza que conoció en el pasado.
—¡Tu arruinste mi vida!—dijo mirándome de arriba abajo—. Por tu culpa no voy a poder volver a tener un bebé. Eso no te lo voy a perdonar nunca.
La miré co