CAPÍTULO 113
En el hospital sentía que el pecho me pesaba como una piedra. No podía dejar de mirar la puerta del quirófano, como si por verla fuera a salir antes o como si yo pudiera controlar algo de lo que estaba pasando.
Larios estaba a unos metros, en silencio, con los brazos cruzados. No hablaba, estaba con la mirada clavada en el suelo. Estaba preocupado por Steve. Eso me sorprendió, pensé que Larios seguía con sus intenciones de destruirlo pero quizás su había cambiado
Cuando por fin sa