CAPÍTULO 16
No podía creer lo que me acaba de proponer, era literalmente una locura.
Daniela seguía llorando, agarrándome del brazo para que no me fuera y la escuchara.
—Catalina… por favor… —suplicó—. Dame un hijo con Ricardo. Es mi sueño. Por favor, ayúdame…
—No hermana —respondí sin pensarlo—. No pienso ceder a tus locuras. Siempre te apoyé, siempre estuve detrás de ti, incluso renuncié a Ricardo porque tú lo querías, pero esto… esto es demasiado.
Ella apretó más fuerte mi brazo, desesperad