CAPÍTULO 15
Steve y yo nos separamos justo a tiempo cuando María abrió la puerta. Ella no notó nada y eso me tranquilizó, lo último que quería era pelearme con mi única aliada en la casa por un hombre.
Caminó directo hacia él, y como si yo no existiera, y le dio un beso en la boca, creo que ella queria marcar territorio.
Yo me quedé helada.
—Catalina, si quieres puedes descansar en otra habitación —me dijo ella con amabilidad y una sonrisa—. Esta noche yo cuidare de Steve.
—No —respondí muy fi