La Princesa Kamara no ha podido conciliar el sueño. Estaba junto a su ventana y miraba la noche oscura.
Su mente estaba llena de la imagen de un hombre que no es su futuro marido. Callan ocupaba su mente.
Cada noche, teme que el rey la cite para cumplir con sus deberes en su cama. Aunque no es virgen, tampoco es una mujer suelta.
Y ahora, se ha enamorado, lo que hace que solo la idea de que otro hombre le ponga las manos encima la llene de pavor. En una forma normal, ella debería haber ido