El Rey Lucien trató de recostar su cabeza palpitante y dormirse, pero el sueño seguía estando muy lejos de él. No le sorprende, pero aun así lo intentó.
Cuando por fin se durmió, sus sueños fueron las pesadillas de siempre. Los recuerdos de Declan se reproducían uno tras otro en su cabeza.
Se despertó sudando profusamente y respirando con dificultad. Es plena noche y el silencio ya descendió por todas partes.
Los recuerdos de Declan no dudan en derrumbarlo. ¿Llegará algún día en que recuer