Mis hermanos me miraron, sorprendidos por mi estallido. Sabía que no esperaban esa reacción, pero la presión de todo lo que había acumulado me había hecho estallar.
—Elena… —dijo Victoria, con voz suave, pero la angustia seguía ahí—. Te queremos proteger, y lo haremos siempre. Pero ver cómo te ha afectado todo esto nos está destrozando. Quiero que seas feliz, y no sé si este hombre sea lo que te haga feliz.
Hades no dijo nada, pero sus ojos brillaron con una intensidad que solo él podía proyect