Capítulo 64. La llama de la pasión.
Aimé no podía creer lo que estaba escuchando. Durante años, había soñado con escuchar esas palabras de boca de Ader, pero nunca pensó que realmente las pronunciaría. Por un momento se quedó sin habla, todas las emociones que nunca había dejado salir estaban burbujeando en su interior.
Ader la había lastimado profundamente cuando la despreció, y la mandó a echar de la casa sin escuchar su versión de los hechos, pero nunca había dejado de amarlo. Ahora, verlo allí arrodillado, pidiéndole perdón