Capítulo 48. Una familia de tres.
—Harrison, ven para llevarte a tu habitación —pronunció Ader y el niño abrió los ojos sorprendido.
No quería irse a otra habitación, porque temía que a su madre le pasara algo, deseaba quedarse junto a ella y cuidarla.
—No quiero dejar sola a mamá por si llega a necesitar algo —expresó con preocupación.
—No te preocupes, puedes quedarte en la habitación del lado para que puedas estar al pendiente de ella.
Aunque al final terminó aceptando, la duda permaneció en su interior.
Ader le mostró la ha