Capítulo 47. Completa felicidad.
Justin vio el rostro de Emma palidecer, y sin pensarlo dos veces la acercó a ella, sosteniéndola en su pecho, en señal de protección. Había algo en la forma en que se había quedado quieta, inmóvil, que le dijo que estaba asustada, le hizo señas a Loras para que no saliera de la oficina, al mismo tiempo de que hablaba con su tío.
—Tío, lo siento mucho, pero en este momento no puedo atenderte, lo mejor es que vengas otro día —señaló con firmeza.
—¿Le ocurre algo? ¿Qué tiene? ¿Puedo ayudar? —se of