Laura se sintió atada al intentar moverse en la cama, y cuando abrió los ojos encontró a Gema y Gabriel durmiendo junto a ella. No podía creer lo que estaba viendo y más porque, mientras él dormía profundamente, la tenía abrazada en su pecho.
—¡Oh, no! Cada vez se me hace más difícil. —susurró mientras observó al atractivo hombre compartiendo con ella la cama, sintiendo el calor de su pecho y el olor de su cuerpo.
Era de madrugada y cerró los ojos hasta quedar nuevamente dormida, pero no fue mu