Era la cuatro en punto, Jesse estaba fuera de la clínica, Ariel salía acompañado de sus compañeros y compañeras de carrera.
Levantó su mano al verle de lejos.
Jesse cruzó en el paso de cebra. Ariel era muy querido por sus compañeros, era un joven exigente pero eso generaba respeto en sus colegas.
- ¿Puedes esperarme unos minutos para quitarme el uniforme?- le preguntó.
- Sí, te esperaré en la cafetería.-
Los compañeros preguntaron de inmediato, quien era la chica-
- Es mi compañera de casa.-
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