Ariel la observaba desde su cómoda altura, Jesse sentía un dolor en el cuello por la tensión. Agradecía no completar la oración.
Samanta no sabía que decir para romper el silencio incómodo, su hermana parecía no saber que decir.
- ¿ Qué te dijo el doctor cariño?- se acercó y se inclinó hacia ella para darle un beso en la mejilla.- Hola Sam, Disculpa por llegar más tarde ¿ aún les puedo ayudar en algo?-
- Bien...venido Ariel... no es tarde, no te preocupes por ayudarnos, debes venir cansado de