Mundo ficciónIniciar sesiónDías después
Nunca había odiado tanto a las personas como ahora. Arnold no despierta, la enfermera disfruta de la vida de rico que no puede publicar en rees sociales, yo debo bañar a Arnold como me lo ordenaron desde el primer día y la prensa no deja de publicar videos de lo buena mujer que soy.‘La señora Krick: mujer ejemplar.’ Digo en mi mente viendo por duodécima vez como me llaman en cada reporte que hacen del narcotr






