Mundo de ficçãoIniciar sessãoA Arnold se le ilumina la mirada apenas mencionó la palabra “esposo” y es que es la primera vez en mucho tiempo en que lo mencionó con tanto cariño y no muestro rechazo cuando lo llamo de esa forma.
— Lo siento, no escuché bien, ¿podrías repetir lo que acabas de decir? — pregunta Arnold intentando disimular su sonrisa, pero, yo niego. — Ya lo has escuchado, tramposo. — digo sonriente y él me abraza. — Por favor, he tenido una noche muy difícil, recompénsame de esa manera. — imp






