Mundo de ficçãoIniciar sessãoDebido a la felicidad de Arnold es necesario salir de la habitación porque el bebé comienza a quejarse por el ruido que su padre está emitiendo. Pero ni siquiera saltando de la emoción y abrazándome mientras me da muchos besos puede calmar la alegría que en estos momentos siente.
‘Le alegra estar más tiempo con su hijo, así que, le devuelvo la felicidad que por ahora yo no puedo proporcionarle.’ Me digo mentalmente.





